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viernes, 5 de junio de 2026

En medio de nuestras tribulaciones, nuestras luchas, nuestras búsquedas sepamos acudir a la Sagrada Escritura para encontrar la Sabiduría de Dios para nuestra vida

 


En medio de nuestras tribulaciones, nuestras luchas, nuestras búsquedas sepamos acudir a la Sagrada Escritura para encontrar la Sabiduría de Dios para nuestra vida

2 Timoteo 3, 10-17; Salmo 118; Marcos 12, 35-37

No temamos hacernos preguntas que nos cuestionen por dentro; es un deseo de avanzar, de encontrar razones, de abrirnos a nuevos horizontes, de fundamentar bien lo que ya llevamos por dentro. En la medida en que vamos avanzando por la vida seguramente nos aparecerán nuevas cuestiones que antes no nos habíamos planteado, pero eso significa el crecimiento que vamos experimentando y eso nos conduce a una madurez que nos hará sentirnos más seguros. No somos ciegos que simplemente ven por los ojos de los otros, sino que hemos de tener nuestra propia mirada, que se siente enriquecida por lo nuevo que va encontrando, pero también de lo que va recibiendo de los demás. No es una búsqueda que nos haga mirarnos solo a nosotros mismos, sino que nos hará rumiar y reflexionar sobre lo que ya forma parte de nuestra vida para ir ahondando más y más.

Hoy es Jesús en el evangelio el que le hace preguntas a sus contrincantes; muchos habían ido planteándole cuestiones no siempre en una búsqueda sincera de algo mejor que Jesús pudiera ofrecerles, sino como muchas veces hemos visto querían cogerle en sus palabras para manifestar así su rechazo a lo que Jesús estaba significando. Ayer mismo escuchábamos al escriba que le preguntaba por el mandamiento principal de la ley, una pregunta que no tendría sentido en quien la hacía puesto que era un maestro de la Ley. Pero hoy es Jesús el que los cuestiona y los deja sin palabras. Si el Mesías era hijo de David, de la descendencia de David, ¿cómo es que le llame su Señor? No tienen respuesta; pero Jesús les está haciendo ver cual es su verdadero mesianismo y que El está por encima de la misma Ley, si es el Hijo de Dios como se está manifestando Jesús. El pueblo sencillo sí sabe reconocer la veracidad y autenticidad con que Jesús se manifiesta.

Lo de menos en nuestra reflexión en este caso es ese cuestionamiento. Hemos más bien saber responder a esos interrogantes que en nuestro interior se nos presentan también en el campo de nuestra fe y de la manera de expresar no solo nuestra religiosidad sino todo lo que significa el seguimiento de Jesús, es decir, todo lo que atañe a nuestra vida cristiana. ¿Dónde hemos de ir encontrando esas respuestas?

Hermoso el texto que se nos ofrece de la segunda carta de san Pablo a su discípulo Timoteo. Está recordando el apóstol lo que ha sido el recorrido de su vida que no siempre ha sido fácil. ‘¡Qué persecuciones soporté!’, recuerda el apóstol, ‘pero de todas me libró el Señor… todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos’, nos viene a decir. Por eso nos invita a vivir en la fidelidad. Como le dice a su discípulo ‘tú, en cambio, permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús’.

Ahí tenemos nuestra sabiduría que nos hará saborear todo el sentido y el valor de la vida; es lo que nos hará crecer y madurar, es lo que nos va a dar verdadera profundidad a nuestra vida, es donde vamos a encontrar la fuerza para mantenernos en esa fidelidad, sintiendo que es el Señor nuestra fortaleza. Por eso concluye diciéndonos algo hermoso. ‘Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena’.

¿Qué valor le damos a la Biblia? ¿La saboreamos como lo que es, la Sabiduría de la Palabra de Dios? En medio de nuestras tribulaciones, nuestras luchas, nuestras búsquedas ¿acudimos a la Sagrada Escritura para encontrar esa Sabiduría de Dios para nuestra vida?

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